La vida podría ser bastante más sencilla, me imagino… Bastaría una certeza, una disposición a aferrarse a tres o cuatro cuestiones fundamentales y entonces los días serían algo más plácidos, más llevaderas las cosas cotidianas.
Sin embargo, me habita esa incertidumbre del ser, esa búsqueda incesante de otros caminos para andar, otras puertas para tocar, otras preguntas que hacer. Navego constantemente por ese mar intranquilo de las dudas y quiero abarcarlo todo. Comerme toda la tierra. Beberme todo el mar.
Navegar. Esa es la palabra. La ausencia de terra firma, tan segura para los demás. Para mí, es el oleaje desmedido, golpeado por el viento, la condición constante que prefiero. Siempre hay la posibilidad de dar con alguna isla donde estibar un poco la pena. Donde respirar tranquilo, por algunas horas, el aire espacioso de la libertad.
Entonces, volver al quehacer de la ola, al capricho de la marea y regresar a lo incierto. Allí, en medio de una noche sin estrellas o de un mediodía caliginoso, vuelvo a tener el vértigo de la zozobra, la tentación del abismo; vuelvo a buscar ese abrazo invisible, esa caricia que por unas horas amaine este turbión incesante.
La vida podría ser bastante más sencilla, me imagino. Pero estoy dulcemente atrapado en la complejidad de las cosas y por ahora, eso me basta…
— Palabra Lateral: Odisea
El uso de la razón torna las cosas transparentes al espíritu. Pero lo transparente no se ve. Se ve lo opaco a través de lo transparente, lo opaco que estaba oculto cuando lo transparente no era transparente. / Se ve el polvo sobre el vidrio, o el paisaje detrás del vidrio, pero no el vidrio. Limpiar el polvo sirve para ver el paisaje./ La razón debe ejercer su función sólo para llegar a los verdaderos misterios, a las verdades indemostrables que son lo real. Lo incomprendido oculta lo incomprensible; por ese motivo debe eliminarse. —
Simone Weil
Tal vez el verdadero Dios usa trucos. Tal vez no sea omnipotente sino que lleva aquí tanto tiempo que lo sabe todo — Groundhog Day
Qué fácil callar, ser serena y objetiva con los seres que no me interesan verdaderamente, a cuyo amor o amistad no aspiro. Soy entonces calma, cautelosa, perfecta dueña de mí misma. Pero con los poquísimos seres que me interesan… Allí está la cuestión absurda: soy una convulsión, un grito, una sangre aullando. De allí proviene mi imposibilidad absoluta para sustentar mi amistad con alguien mediante una comunicación profunda y armoniosa. Tanto me doy, me fatigo, me arrastro y me desgasto que no veo que instante de “liberarme” de esa prisión tan querida. Y si no llega mi propio cansancio, llega el del otro, hastiado ya de tanta exaltación y presunta genialidad, y se va en busca de alguien que sea como yo con la gente que no me interesa…” (Alejandra Pizarnik, Diarios) — Coctelmarx: Diario
Otra cosa que me molesta en el multiculturalismo es cuando me preguntan: ¿Cómo puede estar tan seguro de no ser un racista? Mi respuesta es que hay una sola manera: cuando se puede intercambiar insultos, bromas, chistes sucios, con un miembro de una raza diferente y ambos sabemos que no hay detrás una intención racista. Si, por el contrario, jugamos el juego políticamente correcto, Oh, cómo te respeto, qué interesantes son tus costumbres…, es racismo invertido y es repugnante. (Žižek) —
(Source: enlaresaca.blogspot.com)
La ley básica del capitalismo es tú o yo, no tú y yo. (Karl Kraus) — días después del diluvio