Tuesday, October 18, 2011
No le perdonaré nunca al cristianismo jurídico paulino de sembrar este mundo de negación por la vida, decapitando así el antiguo sentido político inherente de lo público. Nadie tiene derecho a asaltar el consuelo del otro frente a lo terrible de la muerte, cada cual con imaginación opone la ilusión que más se ajuste a ese temor, pero frente a eso, el “otro mundo” es el peor enemigo de la alta humanidad, ya que consuela pero no “comunica” , rechaza una verdadera “communĭtas” y cierra toda posibilidad política..es decir, cierra toda posibilidad al Hombre y lo convierte en un ser exclusivamente preocupado de su supervivencia , imbuido en esa eterna sala de espera llamada moral… Coctelmarx: Diario

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